"Tenemos el derecho y la legitimidad para reivindicar el fin del sufrimiento y apostar por la escucha, la convivencia, la solidaridad y la resolución", reclaman desde Sare, la red de apoyo a los presos El Supremo confirma penas de hasta siete años y medio de cárcel a cuatro abogados de presos de ETA Miles de personas se han manifestado este sábado en Bilbao, convocadas por la red ciudadana Sare, para pedir el fin de “las medidas de excepción” que en el ámbito legislativo, judicial y penal “se les continúan aplicando” a los presos de ETA, porque “una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática no puede negar el derecho de los presos vascos a normalizar sus vidas”, han señalado. La tradicional manifestación anual de Sare, que este año ha tenido como lema “Ezin da gehiago luzatu” ('no se puede esperar más'), ha partido pasadas las 17:00 horas desde la plaza de La Casilla. La pancarta ha sido portada por la periodista Arantxi Padilla; Olatz Iglesias y Amaiur Iragi, familiares de presos; Rosa Rodero, víctima de ETA; la representante de Harrera Eva Ferreira; Ixone Fernández, víctima del Estado, el jurista palestino Fouad Baker, la activista saharaui Garazi Hanch Embarek; los bertsolaris Xabier Amuriza, Xabat Illarregi y Aitor Etxeberriazarraga, el cantante Francis Déez; y el director de Seaska, Hur Gorostiaga, además de los portavoces de Sare, Joseba Azkarraga y Bego Atxa, según recoge Europa Press. Bajo una intensa lluvia, la marcha ha estado encabezada por una hilera de zanpazar, custodiados por media docena de personajes propios de la mitología vasca. Entre los congregados han desfilado más de un centenar de familiares de presos de ETA. Entre gritos de “Amnistia osoa” ('amnistía total') y “Euskal presoak, etxera!” ('los presos vascos, ¡a casa!'), la manifestación ha discurrido por las calles de la Autonomía, Zabalburu, Hurtado de Amezaga, plaza Circular y Buenos Aires, hasta el Ayuntamiento de Bilbao, donde los convocantes han leído un manifiesto. Además, en la plaza Circular, han coincidido con dos concentraciones, la primera en favor de Palestina y una segunda que reclamaba la vuelta de Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Venezuela. A lo largo del recorrido, los congregados a ambos lados de las aceras han aplaudido a quienes marchaban con banderas con el lema 'Presoak etxera“, de Navarra e ikurriñas, tras una gran pancarta reclamando el acercamiento de los presos. Se han adherido a la manifestación los partidos políticos EH Bildu, Podemos Euskadi, Sortu, EA, Alternatiba, EH Bai, Junts, ERC, CUP, BNG, Més per Mallorca y Catalunya en Comú. EH Bildu ha participado en la marcha con una representación encabezada por su secretario general, Arnaldo Otegi, el portavoz parlamentario, Pello Otxandiano, el senador Gorka Elejabarrieta, la portavoz de la formación en Navarra, Laura Aznal, y la secretaria de EH Bildu en Navarra, Miren Zabaleta. En representación de Junts per Catalunya ha acudido el diputado Josep Pages; por parte de la CUP su portavoz Su Moreno; por ERC la secretaria de lucha antirepresiva Kenia Domenech; de la ANC Rosa Caballero; y de Omniun Cultural su presidente Xavier Antich. Asimismo, se ha desplazado hasta Bilbao Cesar Lagonigro, de la Coordinadora de l'advocacia de Catalunya, y también ha asistido a la manifestación el diputado del BNG Paulo Rios. También han desfilado con los manifestantes representantes sindicales vascos, como los secretarios generales de ELA, Mikel Lakuntza y la coordinadora general de LAB Garbiñe Aranburu, además de integrantes de Esk, Steilas, Hiru, EHNE, CGT, CNT y Etxalde, y de colectivos como Etxerat, Gure Esku, EHKo Torturatuen sarea, Bilgune Feminista, Harrera, Ernai, Gazte Abertzaleak y Eraiki, junto a una amplia representación del ámbito cultural, universitario y deportivo. “Estamos en la recta final” Al término de la manifestación, que ha concluido en el Ayuntamiento, los portavoces Joseba Azkarraga y Bego Atxa se han dirigido a los congregados para agradecerles “haber vuelto a llenar, un año más, a llenar las calles de Bilbo, en favor de los derechos humanos y de las personas presas, exiliadas y deportadas de motivación política”. En su comunicado han advertido que “no cabe prolongar esta situación, hay que darle salida ya, porque hablamos de la vulneración de derechos humanos, de parar las injusticias y las legislaciones de excepción y de tejer la convivencia reconociendo nuestra pluralidad”. “Desde el año 2023 hemos ido dejando atrás el alejamiento, la dispersión y el cumplimiento en primer grado penitenciario de las condenas de las presas y presos vascos”, han recordado, para afirmar que “estamos en la recta final” y “vamos consiguiendo los objetivos que nos marcamos en 2014: el fin de la vulneración de los derechos de los presos vascos, y la aplicación de una legislación penitenciaria ordinaria que posibilite su regreso a casa para poder rehacer sus vidas”. Sin embargo, han advertido que “éste es un proceso inacabado” y ha defendido que “solo si reivindicamos juntos los derechos humanos pondremos punto final a décadas de confrontación y sufrimiento”. En esa línea, han manifestado que “el compromiso de la sociedad vasca hará posible la resolución, la paz y la convivencia” y han reiterado que “no se pueden alargar más situaciones injustas” porque “son demasiados años de confrontación y sufrimiento que han abocado a nuestro pueblo a una convivencia quebrada”. Por ello, han afirmado que “es hora de construir juntos una convivencia democrática y normalizada, basada en el reconocimiento y respeto del otro, y en los derechos de las personas” y han llamado a trabajar “por una sociedad más justa, libre y humana”. En ese objetivo, han apuntado que “sobran quienes se empeñan en utilizar el dolor y sufrimiento de las víctimas por intereses partidistas o en defender diferentes categorías de víctimas” porque “el respeto y el reconocimiento deben ser iguales para todas ellas y nadie está legitimado para medir la intensidad del dolor de una víctima”. También han advertido que “sobran quienes se empeñan en mantener la vulneración de los derechos penitenciarios y quienes piden autocrítica a otros, pero se niegan a realizar la suya, sea por torturas sistemáticas practicadas, sea por terrorismo de Estado, sea por leyes especiales, sea por abusos de poder o sea por consentirlos, ampararlos o justificarlos”. A su entender, también sobran “quienes basan su estrategia en la venganza y el odio” porque “una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática no puede negar el derecho de los presos vascos a normalizar sus vidas, a abandonar las celdas, a cumplir penas en régimen abierto o simplemente a volver a sus casas”. Por ello, han exigido “el fin de las excepcionalidades que en el ámbito legislativo, judicial y político se les continúa aplicando”. “No se puede exigir a estos presos nada que vaya más allá de lo que la legislación ordinaria requiere de toda persona privada de libertad”, han remarcado, para asegurar que “los presos vascos han dado desde el año 2011 más pasos en favor de la paz y la convivencia, que la derecha política y judicial españolas juntas”. Desde Sare han asegurado que continuarán “exigiendo los derechos de las personas presas hasta que el último preso vuelva a su casa” y han subrayado que “la convivencia en Euskal Herria no será fruto del olvido”, sino de “la verdad y la voluntad compartida de avanzar, de construir puentes donde hubo muros, de soltar donde hubo nudos y de reconocer al otro sin dejar de ser uno mismo”. Tras señalar que “una paz sin violencia, pero con injusticias y desmemoria, no sirve”, han defendido que “el dolor de las víctimas merece respeto y reconocimiento sin ambigüedades y su sufrimiento no puede ser minusvalorado ni instrumentalizado por intereses partidistas”. “Tenemos el derecho y la legitimidad para reivindicar el fin del sufrimiento y apostar por la escucha, la convivencia, la solidaridad y la resolución”, han reclamado, para añadir que “enfilamos la recta final de un proceso muy largo y dificultoso y aún nos queda un camino por recorrer”.