El Betis jugaba este sábado ante el último clasificado de LaLiga y volvió a no conseguir los tres puntos. Esta temporada, ante los últimos de la clasificación, todo han sido empates: a uno en Mestalla ante el Valencia, frente al Oviedo y en la Cartuja frente al Girona, y a dos en el Ciutat de Valencia frente al Levante. No perdió, pero tampoco ganó ante rivales que, en condiciones normales, no van a pelear por los mismos objetivos que los heliopolitanos. Pero es una especie de maldición la que tiene el equipo bético en las últimas temporadas con los equipos que son colistas. El Betis acumula dos empates y dos derrotas en los cuatro últimos partidos en campo de los últimos: 0-0 en Almería en el 2023, 1-1 en Las Palmas en 2024, 4-2 en Mestalla también en 2024, el 1-0 en Valladolid de la pasada temporada y el 1-1 de hoy en Oviedo. Ahora tiene el Betis la obligación de levantarse tras este gris comienzo de año en el que salió goleado del Bernabéu (5-1) y no pudo derrotar al colista. El próximo miércoles se jugará la clasificación para la siguiente ronda de la Copa del Rey ante el Elche, mientras que el sábado recibirá la visita del Villarreal, club que antes de empezar la temporada se vislumbraba como rival directo y que ahora aventaja a los de Pellegrini en doce puntos.