El obrero que ha puesto los adoquines de Gerena por donde mete el izquierdo San Gonzalo será gililea, por decirlo con una palabra de la sevillanía más estricta, pero el encargado municipal que le ha dado el visto bueno a eso es ya la leche. En la Campana se puede jugar al tejo sobre el mosaico caótico de amarillos que ha aparecido tras la obra de repavimentación. Resulta que los adoquines han sido reutilizados y el operario que ha llevado a cabo la reposición ha cogido los que estaban en el antiguo paso de cebra y los ha recolocado al tuntún, sin orden ni concierto, por lo que ahora mismo el inicio de la carrera oficial de la Semana Santa... Ver Más