Del roscón a la chicotada

Hace muchos años ya que Rafael Montesinos cinceló el drama con un lapidario reproche: 'desde que a los calentitos los llaman churros, de Sevilla se puede esperar ya cualquier cosa'. Cierto es que aquello sirvió para que alguna gente volviera a llamar calentitos a los churros, pero todo lo demás sigue igual o peor. A estas alturas, esperar, por ejemplo, que alguien diga 'un pavía' en vez de 'una pavía' es perder el tiempo. Pero la cosa ha ido a más. Lo último es llamar 'roscón' al rosco de Reyes de toda la vida; denominación impuesta por la dictadura idiomática de los medios capitalinos, a los que se han sumado, complacientes, los locales, que también consumen el madrileño 'roscón'. Contra... Ver Más