El desconocido chileno que se asoció con la familia Cisneros para apostar por Venezuela

Mediante su compañía de private equity 3B1 Partners, fundada en 2019 y basada en Nueva York, Rodrigo Bitar, hijo del exministro de la Concertación, Sergio Bitar, invierte extensamente en Venezuela y en otros países de Latinoamérica. Su socio y amigo, Eduardo Cisneros, forma parte de la tercera generación de la familia más rica de ese país. Su foco ha sido encontrar compañías con potencial de crecimiento y a buen precio. Mediante dos fondos levantados, han invertido en la industria química, telecomunicaciones y farmacéutica. Y ahora, con un Nicolás Maduro capturado, se abre una ventana de oportunidades en la que ellos ya tienen ventaja.