El manifiesto que se pretende punta de lanza para la regeneración del PSOE que mañana presentará Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Públicas con Zapatero, no parece que vaya a encontrar muchas adhesiones en el sanchismo balear, a diferencia de otras federaciones, en las que el simple anuncio del proyecto de reproche al menos ha abierto un incipiente debate interno sobre la deriva de la organización, concretamente sobre la política de alianzas desarrollada por Pedro Sánchez como instrumento de supervivencia personal. El reciente encuentro con el inhabilitado judicialmente Oriol Junqueras (ERC) no tiene otra finalidad que intentar rehacer apoyos parlamentarios. Para el entorno de Jordi Sevilla, «Sánchez es cada vez más su club de fans bunkerizados».