Macrofobia: miedo a esperar

Vivimos en un mundo rápido –dijo un escritor conocido- en el que corremos y corremos sin saber muy bien hacía adónde vamos ni el motivo de nuestra huida, sin tiempo para lo verdaderamente importante, sin tiempo para los que nos quieren y necesitan y sobretodo sin tiempo para nosotros mismos, un mundo de estrés y de prisas donde llegar el primero a nuestras metas y objetivos es nuestra misión principal, pero ¿Qué dejamos por el camino? A veces no sólo nuestra propia frustración y autodeterminación sino una baja tolerancia a la frustración y a la espera, que es de lo que se nutre la vida. Mahatma Gandhi decía «si un trabajo no llega, acéptalo como una bendición; si un amor se va, bendice porque no era para ti, porque lo que sea tuyo te llegará en el momento y lugar adecuados».