Portugal tuvo también a su Oskar Schindler. Si este salvó a más de mil judíos del Holocausto nazi en la Segunda Guerra Mundial, el teniente Seixas hizo lo propio con un millar de extremeños, unos vencidos en la toma de Badajoz de 1936, en plena Guerra Civil, y otros significados a favor de la República. Su historia, narrada por un corresponsal del Chicago Tribune, la cuenta el juez decano de los tribunales de Plasencia, Óscar Jiménez Moriano, en su nuevo libro.