Cuando Iñaki Astudillo (Hondarribia, 56 años) menciona la otra Etiopía, la que sortea el drama, la hambruna, miseria o guerra, llama la atención sobre el carácter hospitalario y vitalista de los etíopes. “Llegas allí y no te lo imaginas. Yo alucino. Siempre que volvemos pienso: ‘Me dan más de lo que yo les doy’. Es todo en estado puro: hay gente que lo está pasando mal, pero que sigue teniendo fuerzas para seguir para delante”.