Como comentaba Nicolás Sesma en Babelia (El País) resulta muy acertada la decisión del Gobierno de España de continuar durante 1976 con la celebración de los 50 años de España en libertad. Hay que reconocer que ese año fue muy importante para seguir recorriendo el camino hacia la Democracia, pero al mismo tiempo muy revelador de los peligros que todavía acechaban a la sociedad española que luchaba para que no se asentara o continuara la Dictadura ( y hubo muchos motivos para pensar en ello). En resumen, Franco había muerto pero no teníamos todavía Democracia.