El Ayuntamiento de Valladolid afronta la segunda mitad de la legislatura con el objetivo de consolidar el cambio político iniciado tras las elecciones municipales. En este contexto, la concejal de Educación y Cultura y primera teniente de alcalde por VOX, Irene Carvajal, ha realizado un balance detallado de la gestión de su formación en el Gobierno municipal, abordando cuestiones clave como la relación con el Partido Popular, los presupuestos municipales, la política fiscal, la Zona de Bajas Emisiones y las perspectivas de futuro de cara a las próximas elecciones. La estabilidad del actual Gobierno municipal ha sido uno de los primeros asuntos abordados. Carvajal ha defendido la voluntad de PP y VOX de culminar la legislatura conjunta, pese a las diferencias ideológicas existentes entre ambas formaciones. “Somos dos partidos distintos, pero existe una clara voluntad de entendimiento. Los vallisoletanos pidieron un cambio en las urnas y eso nos obliga a dialogar y a ceder para cumplir con ese mandato”, ha señalado. Desde VOX, el balance político y social de Valladolid es positivo. La primera teniente de alcalde ha asegurado que, desde la llegada del nuevo equipo de Gobierno, la ciudad está experimentado una transformación "progresiva y positiva", especialmente en el ámbito cultural. En este sentido, ha destacado el reconocimiento del Observatorio de la Cultura, que sitúa a Valladolid como la novena ciudad de España con mejor ofertar cultural, a pesar de contra con un presupuesto inferior al de otras grandes capitales. "Este dato confirma que una gestión eficiente permite obtener resultados sin necesidad de incrementar el gasto”, ha afirmado. En el ámbito económico, Carvajal ha puesto en valor la rebaja de impuestos municipales, una de las principales reivindicaciones de VOX durante las negociaciones presupuestarias con el Partido Popular. Según ha explicado, esta medida está contribuyendo a dinamizar el comercio local y el tejido económico de la ciudad. “Una menor presión fiscal favorece la actividad económica y, a medio plazo, se traduce en un aumento de los ingresos municipales”, ha señalado. Respecto a los presupuestos del Ayuntamiento de Valladolid, la concejal ha defendido que estos mejoran la calidad de vida de los ciudadanos al priorizar los servicios públicos, el mantenimiento urbano y la atención a las personas. El consistorio alcanzó el pasado ejercicio un récord histórico de 450 millones de euros, mientras que el presupuesto actual registra un ligero incremento. “Frente a la política de grandes obras sin mantenimiento del anterior equipo de Gobierno, apostamos por conservar y mejorar lo que ya existe. Valladolid es nuestra casa y hay que cuidarla”, ha subrayado. Uno de los temas que más debate ha generado en los últimos meses ha sido la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Carvajal ha reiterado la postura crítica de VOX ante esta medida, aunque ha recordado que el Ayuntamiento está obligado a implantarla por la normativa estatal vigente.“Nada más llegar al Gobierno redujimos la ZBE a su mínima expresión, limitándola a unos pocos kilómetros cuadrados, para evitar un impacto mayor sobre los vecinos y el comercio y para no tener que devolver los 60 millones de euros recibidos por el anterior equipo de Gobierno”, ha explicado. Según ha detallado, el Ayuntamiento se encontraba con un déficit de 26 millones de euros, lo que hacía inviable la devolución de esos fondos. Además, Carvajal ha señalado que, aunque la ZBE afecta a menos del 1% de los vehículos, existe un problema de comprensión por parte de la ciudadanía que está provocando una autorrestricción de la movilidad y un impacto negativo en la actividad comercial. Por este motivo, VOX ha solicitado la creación de una mesa de trabajo para analizar el impacto económico, social y jurídico de la medida y estudiar la eliminación del régimen sancionador. “Existen argumentos legales suficientes para suprimir las sanciones en beneficio del interés general”, ha defendido. De cara al futuro político, VOX Valladolid se marca como objetivo principal gobernar la ciudad, preferiblemente en solitario. No obstante, la formación también aspira a aumentar su representación en el Ayuntamiento y asumir más áreas de gestión en caso de continuar el cogobierno. “Queremos un Ayuntamiento con un gobierno de VOX o, al menos, con más concejales y más competencias para impulsar el cambio que necesita Valladolid, alejándonos de las políticas de continuidad de la izquierda”, ha concluido Carvajal.