La transición hacia una movilidad eléctrica total depende de muchos factores. No se trata solo de que haya una amplia oferta de modelos, que tengan buenos precios (con o sin subvenciones) y que ofrezcan elevadas cifras de autonomía. También está el desafío de cómo recargar millones de vehículos… incluso, en ocasiones, sin depender de la red eléctrica ‘convencional’ (ya que eso podría provocar sobrecargas y derivar en nuevos ‘apagones’).