El Ayuntamiento del municipio cordobés de Belalcázar ha confirmado a la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz que iniciará un « expediente de ruina física e inminente » de una edificación cercana al castillo del municipio, que está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), si es que el dueño de la misma no ejecuta «las actuaciones» que pide la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba ante la «contaminación visual» que provoca dicha construcción en el castillo y su entorno. Así lo recoge un informe emitido por el Defensor Andaluz y publicado esta semana en su web, consultada por Europa Press, en el que ha señalado que, a raíz de las comunicaciones que ha recibido al respecto desde la Delegación de Cultura de la Junta y desde el Ayuntamiento de Belalcázar , ha constatado que, por parte del Consistorio, «se volverá a notificar al propietario de la parcela» donde se ubica la mencionada edificación, y también «a sus familiares», dada la avanzada edad del dueño , «sobre el deber de conservación y rehabilitación» de la misma. El objetivo de ello es que, «a la mayor brevedad posible, se ejecuten las actuaciones indicadas en el informe emitido por la Delegación Territorial de Cultura de Córdoba», advirtiendo el Consistorio que, «en caso de no llevarse a cabo dichas actuaciones, el Ayuntamiento de Belalcázar iniciará el expediente de ruina física e inminente , procedimiento que, de no actuar los propietarios, podría prolongarse en el tiempo». En junio de 2022 se denunció «el impacto visual negativo que provoca una edificación en el entorno del Castillo de Belalcázar cuando se transita por la carretera A-422. Se trata de la parcela 39 del polígono 44 del término municipal, de uso agrario y situada en suelo rústico, con superficie de 3.371 metros cuadrados y 209 metros cuadrados construidos». Se dirigieron entonces «varios escritos al Ayuntamiento de Belalcázar solicitando su colaboración respecto a las medidas a adoptar para el control de los elementos distorsionantes de la edificación», que es «muy heterogénea», pues está integrada por « muros y pilastras de bloques de hormigón , de ladrillo hueco sin revestir o de mampostería», con «viguetas de hormigón, cubierta de chapas apoyadas y sujetas con piedras» y «huecos cerrados con planchas metálicas», presentando la construcción «un aspecto muy precario», a la vez que «en el espacio cercado se acumula chatarra, con una imagen próxima al chabolismo». Según datos facilitados por el arquitecto municipal, «se trata de edificaciones agrarias que se destinaban antiguamente a vaqueriza de leche, hoy en desuso», y « la contaminación visual » que provoca respecto al castillo y su entorno «no tendría que ver con la altura o volumen del edificio» de una sola planta, «sino con el aspecto degradado y precario que lo caracteriza» Precisamente, «teniendo en cuenta la precariedad de la edificación y el estado de abandono que presenta, la opción más oportuna sería la tramitación de un expediente de ruina por parte del Ayuntamiento de Belalcázar que culminase en su demolición. La alternativa sería su completa rehabilitación , que por las condiciones del edificio sería prácticamente una reconstrucción, si es que ello fuese legalmente viable al tratarse de una construcción en suelo rústico»-