Minneapolis ya conoce las consecuencias de la ira de su población. La muerte de George Floyd hizo escalar las protestas del movimiento ‘Black Lives Matter’ en todo el país en 2020. Ahora los disparos de un oficial del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que acabaron con la vida de una mujer han detonado una nueva ola de rechazo y podrían marcar un punto de inflexión para la política migratoria de Trump, si es que prosperan las iniciativas legislativas que buscan límites para las redadas.