Daniel Aceves, de la plata olímpica a la lucha libre para satisfacer una "inquietud personal"

Se cumplió una década desde que el medallista de plata en Los Ángeles 1984, Daniel Aceves, incursionó en la lucha libre profesional y lo hizo por satisfacer una inquietud personal y para demostrarse que pudo seguir los pasos de su padre, el luchador Bobby Bonales."Mi papel como luchador profesional fue discreto, no llegué a tener los alcances de otras estrellas profesionales, lo hice en la búsqueda de satisfacer una inquietud personal, sobre todo el poder generar, junto con mi familia, junto con mis amistades, el orgullo de haber sido partícipe de lo que se dice, es el deporte más espectacular o el espectáculo más deportivo, entonces tampoco tuve la aspiración de tener un personaje sumamente conocido y solo quería demostrar que pude seguir los pasos de mi papá", declaró Aceves.Durante su incursión en la lucha libre profesional y dentro del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), Daniel Aceves tenía como nombre Siglo XXI y salía al ring con un atuendo rojo con dorado."Estuve cobijado por el Consejo Mundial de Lucha Libre, pero nunca tuve ningún pago en los tres años que estuve luchando donde Guillermo Díaz, quien también es un olímpico mexicano y que fue luchador profesional, se constituyó como mi mentor, él me entrenó y estuve en varias arenas del país", comentó."Alterné con estrellas de la lucha libre como Místico, así que fue algo que realmente quería hacer y no me perdí esa oportunidad de poder refrendar algo que yo había prometido con mi papá, desafortunadamente él murió hace 31 años, no pude compartir esta vivencia con él, pero en honor a su recuerdo y a todo lo que significa la lucha libre mexicana", expresó.Pancracio y olimpismo Aceves recuerda que desde los tres años de edad comenzó su pasión por la lucha libre; sin embargo, el destino lo llevó primero por la lucha grecorromana, donde consiguió el subcampeonato olímpico en Los Ángeles 1984."Mi nacimiento en la lucha libre fue desde mi primer infancia (sic)y al paso del tiempo cuando supimos que se practicaba la lucha en el deportivo Guelatao, pero ahí no habías máscaras, ni ring, por lo que nos pusieron a ejercitarnos, así me enamoré de la lucha olímpica, pero siempre tuve la intención de ser luchador profesional y esto se dio ya en una etapa bastante adulta de mi vida cuando uno tiene esas reflexiones de que sabes que tu vida se va a ir extinguiendo por motivos naturales, por lo que hace aproximadamente 10 años decidí prepararme e incursionar de manera profesional en la lucha", indicó.Era el luchador Siglo XXIDaniel mencionó que el nombre que adaptó como siglo XXI se dio cuando trabajaba en la Comisión de Lucha de la Ciudad de México."Desde hace algún tiempo cuando ya estuve involucrado como medallista olímpico, a mí me correspondió ser Secretario General de la Comisión de Lucha de la Ciudad de México, donde estuve apoyando a muchos luchadores para que lograran el sueño de ser estelares y que participaran en las empresas que ha habido en nuestro país", comentó.Añadió que "en alguna ocasión me preguntaron ya cerca de que iniciara este siglo cuál era el nombre que yo pudiera adaptar como luchador, inmediatamente dije que Siglo XXI, lo registré, ya al paso del tiempo tomé la determinación de entrenarme, por lo que fue por lo menos ocho meses de preparación, donde cinco veces a la semana iba a entrenar lucha libre para después hacer mi debut en un centro de convenciones de la Ciudad de México".