El Papa León XIV pide paciencia, diálogo y paz en Siria e Irán

190 personas ha ejecutado el régimen de los ayatolás en Irán en el contexto de la represión a las protestas masivas que se desatan por todo el país. La cifra es mareante, el resultado de una dictadura teocrática que se tambalea después de casi 50 años de tiranía. Lo cierto es que Irán, a diferencia de otras dictaduras islámicas de la zona, siempre ha tenido una población muy combativa y sedienta de libertad y de justicia. Fueron célebres las protestas de las mujeres persas por la imposición del velo que ya eran frecuentes desde que se impuso esa norma de la sharía (ley islámica) en el 1979 con el triunfo de la revolución de Jomeini, pero que alcanzaron una dimensión completamente diferente cuando la policía iraní detuvo y asesinó a Jina Mahsa Amini el 13 de septiembre del 2022. La joven de 22 años paseaba por Teherán con su hijab mal puesto. Eso provocó que unos agentes  del gobierno la detuvieran y se la llevaran a la comisaría. Entró por su pie, pero salió en camilla en un coma del que no se levantaría. Estuvo dos horas, pese a que le dijeron a su familia que tan solo iba a estar una. La versión oficial es que Mahsa Amini sufrió un infarto cerebral y cardiovascular, por lo que le llevarían a una clínica donde certificaron su fallecimiento dos días más tarde. La historia era difícil de creer, lo que ha trascendido es que la policía ya empezó a golpear a la joven en la propia camioneta y que, poco después, en la comisaría le propinaron una paliza con barras de hierro, con porras y todo tipo de elementos que provocaron su muerte. La reacción en Irán fue instantánea, las calles se inundaron de mujeres sin velo, desafiando la opresión y su protesta llegó a todo el mundo. Algo parecido pasa ahora, las redes sociales se llenan de imágenes de mujeres encendiéndose un cigarro con la foto incandesciente del Ayatolá Jamenei. Aunque muchas de esas fotos llegan de iraníes que viven fuera de Irán, el símbolo no puede tener más carga. El más evidente es quemar la foto del líder islámico, pero también que sea una mujer sin velo la que prende la imagen y, por supuesto, el hecho de que una mujer fume, que está muy mal visto entre los seguidores del régimen islámico. La irreverencia y la contestación contra la dictadura, como demuestran los últimos años, es una seña de identidad del pueblo iraní, que no teme a la represión mortal que utiliza contra ellos un régimen criminal. El Papa ha dirigido especialmente su rezo del Ángelus a ellos y también a los sirios que sufren el recrudecimiento de la guerra y de los enfrentamientos entre el gobierno actual y los kurdos en Aleppo:  “Deseo y rezo para que se continúe con paciencia el diálogo y la paz, persiguiendo el bien común de toda la sociedad.” También se acordó de Ucrania y de las dificultades de la infancia: “De manera particular rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto por motivos de salud como por peligros externos. Que la gracia del Bautismo, que los une al misterio pascual de Cristo, actúe eficazmente en ellos y en sus familias.”