El abogado Andrés Millán ha lanzado una advertencia clara sobre la situación económica actual: o se compra una casa o se empieza a invertir. Según explica, la diferencia entre la subida de los alquileres y los salarios se ha vuelto insostenible. "La década de los alquileres imposibles ya está aquí", afirma, señalando que el precio de los pisos en alquiler en España ha subido casi cuatro veces más que los salarios desde 2016. Los datos que aporta Millán son contundentes. Un piso de 80 metros cuadrados que en 2016 costaba de media 587 euros al mes, hoy ha alcanzado los 1.128 euros, prácticamente el doble. Mientras tanto, el salario medio ha pasado de 2.100 a 2.618 euros, un incremento muy inferior al del coste de vida y la inflación. Esta situación provoca que, con el paso de los años, los ciudadanos pierdan poder adquisitivo de forma progresiva. Una de las claves que expone el abogado es que el precio de compra de la vivienda no ha subido al mismo ritmo que el del alquiler. Este desfase ha provocado que la riqueza de los hogares jóvenes se haya hundido un 75% en los últimos 20 años. En contraste, el patrimonio de los mayores de 60 años no ha sufrido el mismo destino, ya que en su mayoría son propietarios de inmuebles que se han ido revalorizando. Millán sostiene que los jóvenes, que antes podían acceder a una vivienda con su salario y así aumentar su patrimonio, ahora se encuentran con enormes dificultades. "Como no lo consiguen, lo único que están haciendo es perder poder de compra porque no lo tienen metido en activos reales escasos", argumenta. Por ello, insiste en que ser propietario cuanto antes es fundamental para no destinar una parte tan elevada de los ingresos a un alquiler. Para Millán, una de las grandes ventajas de comprar una vivienda es la posibilidad de hipotecarse. Gracias al apalancamiento, solo es necesario aportar un 20% del valor del inmueble para acceder a él, aunque en España hay que sumar aproximadamente un 11-12% de impuestos. Aun así, considera que es una oportunidad única, especialmente con los tipos de interés actuales. Con un tipo de interés fijo en torno al 2,5%, considera que "tiene todo el sentido del mundo hipotecarse", ya que es una cifra que no supera la inflación. Este mecanismo permite que el dinero que se destina a la vivienda no pierda valor con el tiempo, a diferencia de lo que ocurre con el pago de un alquiler que no genera ningún tipo de retorno patrimonial. El experto solo contempla dos escenarios en los que vivir de alquiler a largo plazo podría tener sentido en la situación actual. El primero es no poder permitirse la compra de ninguna manera. Sin embargo, advierte sobre la falta de soluciones políticas efectivas: "Ningún político te va a ayudar, llevan años diciendo que lo van a hacer y solo han empeorado el problema". La segunda razón es invertir en otras alternativas que ofrezcan una revalorización igual o superior a la de un inmueble. De hecho, es la estrategia que él mismo sigue: "He comprado muchos inmuebles en diferentes países, además, compro oro, compro fondos indexados, empresas valiosas y otra serie de activos", explica. El objetivo final, subraya, es mantener o incrementar el poder de compra. Ante un escenario en el que el propio Banco Central Europeo (BCE) busca mantener una inflación sostenida del 2% anual, el dinero pierde valor de forma constante. Por este motivo, Millán concluye que la inversión es la única vía para proteger el patrimonio y el esfuerzo. "Invertir es absolutamente imprescindible", sentencia, animando a buscar otras opciones si no se puede acceder a un inmueble.