El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es un auténtico paraíso que cada año recibe a los viajeros más aventureros y amantes de la naturaleza en su máxima expresión. Un espacio prácticamente inabarcable que según cada una de las estaciones del año ofrece diferentes alternativas a los excursionistas. En esta ocasión, para disfrutar el invierno y sus paisajes únicos no hay que viajar al Norte de Europa a los países escandinavos . Sin salir de Andalucía, concretamente en la provincia de Jaén, existe la posibilidad de contemplar una serie de parajes únicos, donde la nieve, el agua, el frío y los espectaculares bosques, nos van a brindar una experiencia que no olvidaremos jamás. Sólo hay que abrigarse, llevar el equipo adecuado, contar con buenas guías y lanzarse a explorar Laponia andaluza . Para ello hay que viajar a la localidad de Santiago-Pontones , que es el resultado de la unión de dos municipios inicialmente diferentes, como es el caso de Santiago de la Espada y Pontones. Un núcleo, al que pertenecen también varias aldeas, que tiene aproximadamente unos 4.500 habitantes y que se encuentra en lo más profundo de la sierra. Si algo hace verdaderamente único a este lugar es que se localiza en un lugar bastante aislado, difícil de llegar, que se sitúa a más de 200 kilómetros de la capital, lo que lo dota de personalidad y autenticidad. Pero verdaderamente lo que lo determina es la altitud máxima a la que se encuentra el término municipal, que es de 1.340 metros. Por ello, al estar prácticamente tocando el cielo, cuando llega el invierno, bajan las temperaturas de forma extrema, los bosques de Santiago-Pontones se llenan de un enorme manto blanco en forma de nieve, que hace las delicias de los amantes de estos paisajes tan difíciles de encontrar por estas latitudes. Santiago-Pontones se encuentra situado en la denominada Sierra de Segura, y en su término municipal nace el río Segura, que desemboca en la vertiente Mediterránea. Todos aquellos que quieran surcar estas cumbres, bosques y caminos, pueden conocer lugares como la Cueva del nacimiento , la Torre del Vinagre, un pino que los especialistas aseguran que tiene más de 400 años de antigüedad –El Pino Galapán-, Coto Ríos, el Cañón del Zumeta y los Campos de Hernán Perea. Nos movemos en el interior de un Parque Natural que es el mayor espacio protegido de toda España , por lo que es posible encontrar en él todo tipo de ecosistemas, en los que destacan valles, montañas, altiplanos, ríos e interminables bosques de con muchas especies endémicas. Una visita que sin lugar a dudas merece mucho la pena, en un lugar bendecido por la naturaleza , donde se han registrado restos de asentamientos humanos desde el Paleolítico, y que se convierte en una delicia para los sentidos.