"Puse mi tarjeta acreditativa de discapacidad personal, pero me multaron por aparcar en una zona de movilidad reducida"

Pablo Tovar ha compartido su indignación tras recibir una multa de Año Nuevo por aparcar en una plaza para personas con movilidad reducida. Según relata en un vídeo que ha publicado en su perfil de TikTok, se encontraba en un centro comercial y no conducía su coche habitual, por lo que no llevaba consigo la tarjeta de aparcamiento reglamentaria. Ante la imposibilidad de usar otras plazas por ser demasiado estrechas para bajar su silla de ruedas, decidió ocupar una plaza reservada y dejó a la vista su tarjeta acreditativa de discapacidad junto a una nota explicativa. Tovar califica la situación de "irónica", puesto que, según afirma, lleva mucho tiempo denunciando a vehículos que utilizan estas plazas de forma fraudulenta sin que haya consecuencias. "Llevo denunciando coches que aparcan sin tarjeta, que tienen la tarjeta del primo, de la abuela, del que sea y la utiliza como si fuera suya", lamenta el joven. Considera una paradoja que, necesitando realmente el espacio para su silla, reciba una sanción: "A mí que sí me hace falta la plaza me multen". El joven reconoce que, al no llevar la acreditación oficial de aparcamiento, la sanción es legalmente correcta. "Podía multar, sí, no tengo mi tarjeta y me podía multar perfectamente", admite. Sin embargo, critica la falta de criterio y la doble vara de medir. Este tipo de situaciones subraya la importancia de conocer los requisitos para el uso de estas plazas, que como se detalla en la nueva normativa sobre tarjetas de aparcamiento para movilidad reducida, buscan facilitar la autonomía. El contraste con su experiencia habitual es lo que más le indigna. Tovar denuncia que cuando necesita que retiren un vehículo que ocupa sin permiso la plaza de discapacidad de su barrio, sus llamadas son ignoradas. "Llamo a la grúa 800 veces y no vienen", asegura, evidenciando la inacción que suele encontrar por parte de las autoridades en su día a día. Finalmente, Pablo Tovar expresa su deseo de que esta sanción personal marque un antes y un después en la vigilancia. "Ojalá que a la policía le dé por sancionar este tipo de cosas y no solo me multen a mí, sino que multen a toda persona que utiliza una plaza de movilidad reducida sin la tarjeta acreditativa", concluye. Su caso pone de manifiesto los obstáculos diarios a los que se enfrentan las personas con discapacidad, que en ocasiones superan el ámbito del aparcamiento y se extienden a otros frentes, como las dificultades para conseguir una incapacidad permanente.