Las condiciones meteorológicas, la competencia online y los cada vez más prolongados periodos de rebajas y descuentos en el comercio tradicional han provocado que la facturación de los mercadillos extremeños haya descendido un 40% en 2025 respecto al año anterior, según las estimaciones de la Asociación de Comerciantes Autónomos de Extremadura (Acaex).