El árbol gigante de Porta do Sol junto a los 12 millones de luces repartidos por más de 400 calles dejarán de brillar tras casi dos meses. En medio de una tarde lluviosa, el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, oficiará desde la propia Porta do Sol el adiós a una época navideña que probablemente se reactive en verano con el comienzo de la instalación, de nuevo, de toda la decoración.