Con paciencia calculada y esperando al momento justo. Esta fue la estrategia del pandillero que nada más salir del centro de menores en el que estuvo internado gestionó la actuación en bloque de los Trinitarios, una de las principales bandas latinas que actúan en Madrid, junto a los Blood y los Forty-Two para ejecutar los ataques como venganza contra los Latin King . Durante varias semanas, el escenario de estos enfrentamientos entre bandas rivales han sido las localidades del noroeste de la región, llegándose incluso a producir un apuñalamiento, informa la Guardia Civil, que ha establecido un dispositivo que ha permitido desmantelar a este grupo y poner freno a esta guerra entre bandas. Los agentes han detenido a seis menores de edad y han identificado a otras once personas, entre las que también se encuentran mayores de 18 años, por su presunta implicación en delitos de pertenencia a una organización criminal , lesiones, amenazas y robos con violencia –los atracos son una de las maneras por las que estos grupos criminales consiguen financiarse–, generando un clima inseguro en esta zona de la Comunidad de Madrid. Fue el incremento de las agresiones violentas durante los últimos meses del año lo que llamó la atención de la Benemérita, que estableció una operación para contener la situación. Gracias a la investigación, informan desde la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, se averiguó que detrás de estos ataques estaban grupos violentos juveniles, lográndose así identificar a los responsables de los hechos. El dispositivo ha permitido poner fin al enfrentamiento entre los Latin Kings y la alianza que encabezaban los Trinitarios. Los investigados ya tenían planificadas acciones de venganza y de agresión a sus rivales, llegándose incluso a producir un apuñalamiento en uno de los enfrentamientos que han tenido lugar en los últimos meses. Todos los detenidos, apuntan desde la Guardia Civil en un comunicado, han sido puestos a disposición judicial. Los menores de edad implicados fueron presentados ante la Fiscalía de Menores , que ha decretado el ingreso en centros con privación de libertad de cuatro de ellos. Además de las detenciones, los agentes han logrado incautarse de varios machetes, armas blancas y prendas con simbología de estos grupos juveniles. Entre estos accesorios se encuentran gorras y bandas verdes –color identificativo de los Trinitarios–, pero también con la bandera de la República Dominicana, así como máscaras, cinturones y fundas de móviles. Todos ellos con sus signos identificativos. Estos grupos están extendidos en todo el territorio madrileño. La última actuación de la Policía Nacional contra los Trinitarios se saldó con tres trinitarios detenidos tras apuñalar a un joven de 19 años, que eligieron al azar mientras se encontraba en un parque del distrito de Latina con su grupo de amigos. Fue escogida por los agresores por el simple hecho de encontrarse en lo que estos consideraban «territorio rival», durante una incursión conocida en el argot de bandas como una 'caída'. A finales de año, los agentes también detuvieron a otros cinco miembros de esta misma organización criminal por el ataque de un menor en Ciudad Lineal en 2024. La víctima, que tampoco pertenecía a ninguna de estas bandas juveniles violentas, tenía entonces 16 años e iba acompañado de un amigo en las inmediaciones del parque de Ascao, en La Elipa. Le preguntaron si pertenecía a otra organización criminal y tras negarlo, le arrebataron el móvil para comprobar a través de sus redes sociales si mentía. Recibió numerosos puñetazos y patadas y en el intento de huida cayó al suelo, donde comenzaron a propinarle machetazos que le produjeron lesiones graves en diferentes partes del cuerpo.