Neurocientíficos de Milán han descubierto que en algunos niños con epilepsia grave, un hemisferio cerebral puede vivir despierto mientras el otro permanece en un sueño perpetuo. Es el resultado de una cirugía extrema que desconecta medio cerebro, dejando una mitad consciente y otra en silencio. La ciencia confirma que no hay dos mentes… pero sí dos mundos dentro de una.