Durante meses hemos hablado de modelos, benchmarks y capacidades técnicas. Pero el verdadero movimiento de Google no va de lanzar “otra IA”. Va de algo mucho más profundo: convertir la inteligencia artificial en la interfaz principal entre las personas y el mundo digital. Google no quiere que la IA sea una herramienta más. Quiere que sea la capa que conecta búsqueda, productividad, comercio, contenidos, publicidad y decisiones. Y eso se ve claramente cuando se analizan sus funcionalidades, no sus promesas. Búsqueda: de encontrar enlaces a entregar respuestas Con AI Overviews y AI Mode, la búsqueda deja de ser un listado de resultados para convertirse en una respuesta sintetizada. El usuario ya no navega: va a consultar. Y cuando consulta, Google resume, contextualiza y decide qué fuentes entran en la respuesta. Aquí la IA no acompaña a la búsqueda: la sustituye. Productividad: la IA como copiloto permanente En Workspace (Docs, Gmail, Meet, Slides), la IA redacta, resume , sugiere y analiza. No se activa bajo demanda: está siempre presente. El objetivo no es que el usuario “use IA”, sino que trabaje dentro de un entorno donde la IA es invisible pero constante. Android y dispositivos: la IA como sistema nervioso La integración de Gemini en Android, móviles, asistentes y dispositivos del hogar convierte la IA en interfaz por voz, motor de recomendación y gestor de acciones No responde solo preguntas: actúa por el usuario. Publicidad: de impacto a intención La IA permite a Google entender mejor el contexto para predecir intención e Integrarla en anuncios dentro de respuestas. La publicidad deja de competir por atención y pasa a insertarse en el momento exacto de la decisión. Contenidos y medios: de intermediario a editor algorítmico Cuando Google paga a medios para usar sus contenidos en resúmenes de IA, no está haciendo filantropía ni solo luchando contra la desinformación. Está seleccionando fuentes, licenciando conocimiento, creando un modelo que denomino “”IA-first“, que no se basa en unaselección algorítmica sino en una selección contractual El core estratégico: lo que realmente quiere conseguir Google Todo converge en una idea central:Controlar la interfaz, la relación y el controlar el contexto. Google entiende que el valor ya no está en el tráfico, ni siquiera en el contenido, sino en ser el intermediario entre personas y decisiones.El usuario deja de “buscar” y empieza a delegar. No es una IA. Es una arquitectura de poder digital El error común es analizar a Google como si estuviera compitiendo solo en la carrera de modelos. En mi opinión, es algo mucho mas profundo. Está usando la IA para blindar su ecosistema y reconfiguar el papel del intermediario. La IA no es el producto, se convierte en el nuevo sistema operativo de negocio. Parece que el camino es claro. Google no quiere que uses su IA. Quiere que vivas dentro de un entorno donde la IA decide contigo —y a veces por ti—. El tráfico pasa a ser secundario y se da todo el poder a la relación , que pasa a ser el activo principal. No estamos ante una evolución tecnológica. En mi opinión, Google esta rediseñando por completo cómo se crea, se distribuye y se monetiza el conocimiento. En este nuevo escenario, aplicado al mundo de los medios, solo quienes entiendan que el centro ya no es el tráfico, sino la relación sostenida y contextual, podrán adaptarse. El resto seguirá optimizando para un modelo que ya no es el que decide.