«Rosalía es una grande, aunque en ‘Lux’ hay alguna palabrilla fuera de tono»

Quien pudiera venir de esta tierra / Y entrar en el cielo y volver a la tierra / Que entre la tierra, la tierra y el cielo / Nunca hubiera suelo… Así versa la primera canción del nuevo disco de Rosalía, Lux. Este artefacto se convirtió en un fenómeno de masas antes de que suene entero, no solo por las voces que se filtró el adelanto de la canción Bergahain, sino también por la temática estética y las numerosas referencias religiosas que contenía. Lo mismo ocurre con el estreno de la película Los domingos, sobre una joven que quiere destinar su vida a ser monja de clausura. Alrededor de una Rosalía pía, en blanco, con un velo y los brazos cruzados por dentro de un apretado vestido blanco, se generó el debate: que si estamos «ante el regreso del catolicismo», si «no es más que un concepto» o si se trata de otro acercamiento a la religión por parte de la cultura pop, como en su día hicieron Madonna y otras tantas.