En la mesa del Consejo de Política Fiscal de pasado mañana falta una silla, la de los contribuyentes. Somos los excluidos del debate sobre la reforma de la financiación del Estado y las autonomías. Una distopía: los que pagamos somos convidados de piedra. Nunca se habla de qué se recauda, sólo de cómo se reparte. Y todo eso mientras «el sistema está crujiendo», frase de Frank-Walter Steinmeier, presidente de Alemania, no de nadie por aquí. Añadió que el estado de bienestar del país era un «tesoro», pero que necesitaba ser «adaptado para el futuro». Envidia da escuchar eso y las complacencias patrias. Dato mata el relato: la Agencia Tributaria ya había recaudado en noviembre en Castilla y León más que... Ver Más