El invierno ha convertido las calles de la ciudad de Ámsterdam en una gigantesca pista de hielo. En videos compartidos en redes sociales, se ve a los peatones resbalándose, cayendo al suelo e incluso arrastrándose para poder cruzar una calle, mientras que los conductores intentan sin éxito que sus vehículos se mantengan en el camino.