La esencia que transmiten los teatros en Broadway o West End londinense ha contagiado a los teatros centenarios de la capital, que a través de unas reformas en el Nuevo Alcalá y Apolo se ha conseguido acercar la exclusiva escena internacional a la ciudad. Así, para todo el que lo desee, asistir al musical de 'Wicked' podrá ir acompañado de una experiencia inédita para el público, en la que se podrá disfrutar de una copa de bienvenida en sus recién inaugurados salones. Esta estrategia, señala a ABC Marcos Cámara, el CEO de ATG España, y empresa dueña de ambos espacios, no tiene como objetivo atraer a visitantes ni acercarse a un tipo de público de poder adquisitivo más alto, sino que se busca «mejorar la experiencia del espectador para que sea más completa». Tras cinco meses de reforma, esta empresa internacional de entretenimiento ha aprovechado las salas en las que se ubicaban las oficinas de dirección artística y técnica de ambos espacios para llevar a cabo unas obras de lo que ya son salones exclusivos que cuentan con una capacidad de 30 personas, además de un piano bar. «En estas salas VIP se puede acceder a una experiencia diferente a la de venir al teatro, una experiencia abierta a cualquier localidad, solo que se adquiere aparte e incluye el acceso sin colas, tienes unos aperitivos, guardarropa propio, baños privados, un servicio de acompañamiento... Todo ello hace que la experiencia de venir al teatro sea más completa y similar a lo que se ha implementado en Londres desde hace unos años y se ha trasladado también a Nueva York», detalla Cámara. El pase exclusivo, en el caso del musical de 'Wicked' que tiene lugar en el Nuevo Alcalá, tiene un precio cercano a los 30 euros, que se abonan en un paquete a parte de la localidad que tenga cada persona (la entrada más barata ronda los 40 euros y la más cara puede llegar a casi 100), tal y como se indica en la web de venta de venta de localidades. Ubicado en el distrito de Salamanca y construido en pleno apogeo del Art Déco madrileño, el próximo año celebra su centenario. El exterior de este teatro espira ese espíritu elegante y sofisticado propio de los años veinte, algo que desde esta empresa han buscado trasladar al interior. Para decorar estos nuevos espacios se ha optado por acercar los colores cálidos, brillos dorados, motivos geométricos y materiales que evocan los cafés y salones de aquella época dorada se han combinado con «la sobriedad inglesa –tan elegante y atemporal–» y la esencia de los pequeños teatros italianos, «llenos de capas, texturas y una luz casi escenográfica». En cuanto al Apolo –situado en plena plaza de Tirso de Molina y cuyos 100 años también están al caer–, el nuevo diseño de estos salones busca «honrar el carácter exuberante al mismo tiempo que lo proyecta hacia una contemporaneidad más pausada y emocional». Así, además de los 'lounges' exclusivos y la zona de restauración, se ha trabajado en la ornamentación de su interior a través del 'hall', haciendo que el techo de celosías sea un elemento central de este trabajo de renovación. Su intención, destacan desde ATG España, no pasa por atraer turismo internacional, donde Madrid ya tiene como principales motores los grandes hoteles o la restauración, sino que la transformación de estos teatros va ligada principalmente a mejorar la experiencia de los clientes, ya que a día de hoy «el teatro musical ya tiene un valor muy alto». «No es algo tan diferente a lo que se está haciendo en Madrid en cuanto a conciertos y el deporte. Queremos que nuestros visitantes puedan apreciar también el paquete más completo, que puedan venir con tiempo, estar más tranquilos y disfrutar de espacios con mayor intimidad», apunta a este periódico el CEO de la empresa propietaria de estas instalaciones. Esta no es la primera productora que busca potenciar su actividad en la capital. El teatro, sobre todo el musical, busca expandirse en Madrid y otro ejemplo será el resurgir en 2027 del antiguo cine Imax de Méndez Álvaro en un gran espacio para acoger este tipo de funciones. «Queríamos tener un tercer teatro en Madrid, ya que es una ciudad icónica en el tema de los musicales», añadían desde la compañía que gestiona también Teatro Lope de Vega y el Teatro Coliseum.