Los dirigentes de la aerolínea vinculada al chavismo y el empresario Julio Martínez Martínez, amigo personal de Zapatero, se reunieron con abogados y borraron documentos antes de los registros de la UDEF el pasado 11 de diciembre. Fuentes cercanas a la investigación sostienen que la fuga de información sólo pudo producirse "desde dentro del Ministerio de Interior".