Una ONG de mujeres que financió Belarra, en quiebra y condenada por el despido de una empleada tras ser madre

ISMUR, enfocada a las mujeres del ámbito rural, recibió subvenciones de, entre otros organismos, el Ministerio de Derechos Sociales. Más información: Entre escándalo y escándalo, Igualdad lanza una campaña para erradicar el término 'Charo' al hablar de las feministas