Los après-ski, las miniraves de verano y los botellones en aparcamientos han llevado la cultura del desmadre del Mediterráneo a las cumbres pirenaicas, con temporeros, turistas y vecinos compartiendo barra, baño y papelinas de 'fariña'. Más información: La Policía Nacional desarticula la mayor red en Europa de tráfico de metanfetamina: la introducía en rocas de mármol