Miguel de Unamuno: «Mañana será otro día»

Nuevos datos tos avalan la tesis del asesinato de Miguel de Unamuno. «Su fallecimiento en extrañas circunstancias el 31 de diciembre de 1936 se cuestiona, ¿muerte natural o un asesinato encubierto?», pregunta el periodista Vidal Arranz.Las aportaciones del grupo de investigación creado por la Universidad de Salamanca aprecian «indicios elevados de criminalidad» y los descendientes del escritor valoran pedir la exhumación de sus restos. Unamuno –que el 12 de octubre de 1936, en la Universidad de Salamanca replicó ‘venceréis, pero no convenceréis’ a Millán Astray después de que éste gritara ¡viva la muerte! y ¡muera la inteligencia!– es autor de un texto periodístico que, casi 90 años después, nos interpela. El diario Ahora publicó el 19 de mayo de 1936 el artículo, al que me ha conducido Josep Maria Aguiló, «Mañana será otro día». La línea editorial del rotativo, que dirigió Manuel Chaves Nogales, criticaba la derecha y el socialismo de la dictadura del proletariado, como hizo el diputado menoquín Teodoro Canet, lo que le costó ser asesinado en sa costa de Ferreries en agosto de 1936.«Pensar en paz, pero no en la paz», anunciaba Unamuno. «¿Pensar en la paz? ¿Y cómo con el eco y el resón de las lecturas de los diarios de la mañana, del triste desayuno informativo?» El autor de Niebla se preguntaba: «¿Qué mañana será otro día? Mañana sera el mismo día, el día del siglo. Y no faltará quien diga que todo esto lo traen los enemigos del régimen. Que es lo que se les ocurre a los mandones que piensan que hay ocasiones en que deben estar ciegos y sordos durante 48 horas. ¡Pobres hombres que no saben conciliar un sueño de paz! ¡Y pobre pueblo!» Dos meses después estalló la Guerra Civil. Unamuno fue repudiado por los dos bandos. La verdad sobre su muerte hoy aún se desconoce.