Condena a un concesionario por vender un coche que tuvo 23 averías en dos años

Un juzgado condena a un concesionario de coches a entregar todo el dinero que pagó una clienta que adquirió un vehículo que, en dos años de vida útil ha registrado 23 fallos diferentes. La sentencia entiende que la empresa no ha cumplido con su parte del contrato: entregar un coche en condiciones. «No es comprensible que un coche, a todos los efectos nuevo, haya estado más de dos meses en el taller», señala la sentencia. Ese hecho, no discutido en el juicio es, a su juicio, «prueba irrefutable de que no cumplía con la exigencias propias de un vehículo sin kilómetros recorridos, donde las averías no deben darse de inicio o ser absolutamente excepcionales». La consecuencia de la resolución del contrato es que la compradora debe devolver el vehículo y el concesionario los 35.000 euros que cobró por su venta.