Cuatro años después de iniciarse las obras, el Ajuntament de Palma espera poder tener a pleno rendimiento, operativo y al servicio de los residentes y los ciudadanos el complejo de s'Aigo Dolça, un proyecto histórico al pie del remozado Paseo Marítimo y que, además de un equipamiento deportivo, aportará plazas de aparcamiento necesarias en una zona de compleja movilidad. Las intenciones planteadas meses atrás desde Cort, que tenía prevista la entrega de la obra el pasado mes de julio, para tenerla ya en servicio en septiembre, no han podido culminarse, pero ya hay una nueva hoja de ruta.