En España, las estafas telefónicas no dejan de mutar, y una de las más peligrosas en 2025 es la denominada «estafa del falso hijo». Este método consiste en recibir un mensaje que aparenta proceder de un familiar en apuros, generalmente un hijo o hija, solicitando dinero urgentemente debido a la supuesta pérdida del teléfono móvil o a una emergencia. El engaño se basa en la creación de un sentimiento de urgencia que dificulta la comprobación de la veracidad del mensaje.