La madrugada del 6 de noviembre de 1989, Tina Isa, una joven de 16 años, fue apuñalada por su padre con la complicidad de su madre, en St. Louis, Missouri, Estados Unidos. La pareja de musulmanes radicalizados reprobaba el estilo de vida de su hija, que deseaba estudiar, trabajar y crecer libre, lejos de las costumbres religiosas que su familia quería imponerle