Este sacerdote, célebre en el mundo por su obra en Madagascar, asegura que la pasión y el cariño que vio entre la gente durante su visita a la Argentina no la vio nunca en ningún otro de los 40, 50 países que ha visitado. A sus compatriotas los alienta a seguir luchando contra la corrupción, la extrema pobreza y las adicciones