Un Vietnam en las aulas: el 83% de los profesores ven cada vez más agresiones verbales y físicas

Las clases de los colegios e institutos públicos españoles se están convirtiendo en un campo de batalla entre alumnos y docentes , en un auténtico Vietnam para la convivencia. Desde hace tiempo, las encuestas vienen constatando un incremento de la conflictividad dirigida a los docentes , pero los datos no mejoran o ni siquiera se estabilizan. El último macroestudio estatal elaborado por el sindicato STEs-I al que ha tenido acceso este diario arroja cifras que no ayudan a abandonar el bucle catastrofista en el que parece haberse instalado la información educativa. Más bien todo lo contrario, pues el 83% de los profesores de nuestro país perciben un incremento de las agresiones verbales y físicas por parte del alumnado. Esta percepción es especialmente significativa entre los docentes de Navarra (95,65%), Ceuta (92,59%), Extremadura (90,48%) y Cataluña (85,00%). El estudio, realizado durante el mes de noviembre, se basa en 13.213 encuestas completas realizadas al profesorado de enseñanzas públicas no universitarias de todo el país, abarcando las 17 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Una gran foto fija, por tanto, del ambiente que se vive en las escuelas y que muestra cómo el 76,66% de los docentes también creen que existen actitudes hostiles y faltas de respecto por parte de las familias , una percepción que comparten más intensamente los docentes del País Vasco (95,00%) y Ceuta (83,33%), y que contribuye a incrementar la tensión cotidiana en los centros educativos. De hecho, la relación con los padres no parece ser en general demasiado cordial . El 46,26% del profesorado considera que las familias no valoran su trabajo, pero es que el 85,83% tampoco creen que la Administración les respalde. «Conflictivo» y «complicado» son, según STEs-I, los adjetivos con los que una amplia mayoría de los maestros describen su clima de trabajo. ¿Los efectos? Un aumento significativo de las bajas laborales y un desgaste difícil de cuantificar. Pero la conflictividad en las escuelas no es la única cuestión sobre la que se ha interrogado a los docentes españoles. El exceso de burocracia es otro de los principales problemas que en los últimos tiempos preocupan al profesorado. Según el estudio presentado, el 95,74 % de los docentes consideran que la excesiva carga burocrática , impuesta por la Administración y en constante aumento, resta tiempo a la preparación de las clases y a la atención del alumnado con dificultades de aprendizaje. Las reivindicaciones clásicas de los sindicatos docentes (las ratios y las condiciones salariales), también se abordan en el estudio. El 91,83 % del profesorado se muestra en desacuerdo con que las ratios actuales permitan una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso, una percepción que alcanza niveles prácticamente unánimes en algunas comunidades. En este sentido, destacan por encima de la media el País Vasco (100 %), Cataluña (97,50%) y Madrid (95,41%) . Hay que recordar que la única medida docente que dejó en camino la ya exministra de Educación, Pilar Alegría, fue la reducción de las ratios a un máximo de 22 alumnos por aula en Primaria y 25 en la ESO en toda España. En el anteproyecto de ley también se recoge que cada estudiante con necesidades educativas especiales —como los niños con autismo, discapacidad intelectual, TEA o dislexia—, contará como dos plazas a efectos de ratio. Esto significa que si en una clase hay, por ejemplo, dos alumnos con autismo, en realidad se contabilizarán cuatro para compensar la mayor dedicación del profesorado. En cuando al poder adquisitivo, el 91,89 % del profesorado considera que su salario no se ha revalorizado adecuadamente, y el 88,34% estima que no es acorde a sus responsabilidades, con una pérdida acumulada de capacidad adquisitiva superior al 20%. Pero a los docentes también les preocupa la devaluación de una profesión en la que el clima de trabajo no es atractivo. Creen que existe un riesgo real de quedarse sin profesores si no se empieza a pensar ya en soluciones.