El Racing de Lens fue durante sus primeros años un equipo “emigrante” que jugaba y entrenaba donde buenamente podía. El equipo, fundado por estudiantes en 1906, fue instalándose en diversos lugares públicos de la localidad pero siempre terminaban por chocar con los vecinos que se quejaban del ruido y los incidentes que generaban sus partidos y sus entrenamientos. Poco a poco se fueron alejando del corazón de la ciudad, empujados por sus primeros aficionados que el fin de semana se acercaban a donde fuera necesario para verlos, pero que por regla común no los querían pegando pelotazos cerca de sus casas y molestando su descanso.