Las navidades son una de las épocas más delicadas en lo que a asaltos en viviendas se refiere. Es, junto al verano, una de las preferidas de las bandas itinerantes extranjeras. Este diciembre no fue una excepción y estas escurridizas organizaciones criminales se dejaron caer por Vigo. La sospecha, por el modus operandi empleado, es que habrían sido grupos georgianos y croatas. Pero la buena noticia es que su presencia fue menor que otros años. Lo ocurrido en este período festivo que acaba de finalizar no hace más que constatar una tendencia descendente que acaba de situar a la ciudad con la cifra más baja de robos en pisos y chalés desde que hay registros. Hubo menos incluso que en el año del covid, cuando estos delitos se habían desplomado por la lógica dificultad con la que se encontraron los delincuentes para acceder a domicilios ajenos debido al obligado confinamiento de sus moradores y al estado de alarma que llenó de policías las calles.