El pasado sábado asistí atónito a un acontecimiento que, a pesar de estar anunciado, no pensé que pudiera llegar a ocurrir. Había un partido de fútbol de cadetes programado para las 11 de la mañana. El equipo visitante se presentó al completo procedente de Mendillorri. Por el equipo local solo se presentaron 6 jugadores. Del resto del equipo hubo chicos que llamaron diciendo que sus padres no les dejaban jugar. Un partido de competición oficial.