A conversar se aprende, ¿por qué el uso del smartphone empobrece el diálogo y cómo recuperar la escucha?

El uso compulsivo de pantallas debilita la atención, la empatía y las habilidades sociales. Conversar bien no es innato: se aprende en la familia y la escuela, y es clave para el bienestar y los vínculos.