La ola de protestas en Irán sigue creciendo y presionando al régimen de los ayatolás, que ha impuesto el corte de internet y está reprimiendo de forma violenta a los manifestantes que desde hace días exigen un cambio de Gobierno y la modernización del país. Un contexto de violencia que ha permitido a los enemigos históricos del Estado ubicado en Oriente Medio, entre los que se destacan Estados Unidos e Israel, a deslizar posibles injerencias en nombre de la democracia y la libertad. El más claro en sus planteamientos ha sido el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que ha cogido carrerilla tras la agresión contra Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores. "Lo estamos analizando muy seriamente", ha valorado la posibilidad de intervenir militarmente. El mandatario estadounidense ha sido tajante ante la prensa después de pronunciarse en primera instancia en su red social (Truth Social), desde la que ha ofrecido la ayuda de su ejercito para "liberar" a la ciudadanía iraní del régimen teocrático. "Lo estamos analizando muy seriamente. El Ejército lo está analizando y estamos barajando algunas opciones muy sólidas", ha presentado. Trump ha asegurado que se ha traspasado la "línea roja", aludiendo al asesinato de manifestantes, y ha deslizado un posible ataque antes incluso de reunirse con las autoridades iraníes. Si bien ha evitado dar detalles sobre "qué haré, dónde atacaremos, cuándo y desde qué ángulo atacaremos" y ha insistido en que está "recibiendo un informe cada hora y vamos a tomar una decisión". Unas palabras que han elevado aún más la presión internacional y que han llevado al presidente del parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha trasladar que podrían ser declarados como "objetivos legítimos" las bases militares de Estado Unidos en la zona e Israel, también involucrada en la última ola de amenazas cruzadas, "si se lanza un ataque militar". Amenazas que no parecen importar a Trump, que ha respondido señalando que, si Estados Unidos lanza un ataque militar" para alentar las protestas , este será de una "una fuerza que nunca antes han visto". La postura de Trump está siendo criticada por añadir más pólvora al conflicto mientas, simultáneamente, las protestas también se suceden en Estados Unidos después de los últimos asesinatos a sangre fría acometidos por las fuerzas antimigratorias estadounidenses, que se suman a una larga lista. No obstante, el inquilino intenta enmascarar una posible intervención estadounidense en Oriente Medio, una más, como una operación en favor de la libertad, que en anteriores ocasiones ha terminado dejando un país destruido y a la población abandonada y en manos de otro régimen autoritario, pero favorable a los intereses estadounidenses. Una semana de protestas Irán cumple una semana de manifestaciones que estallaron con el desplome de la moneda nacional, el rial, y que han terminado degenerando en disturbios. El Gobierno iraní, que admitió en su momento los motivos originales de las manifestaciones, ha acusado en los últimos días a Estados Unidos y sus aliados de provocar este descenso a la violencia. El...