Los gigantes empresariales de la inteligencia artificial aseguran una y otra vez que la costosa tecnología que están desarrollando transformará la sociedad de la misma forma que lo hicieron otras innovaciones como los ferrocarriles, el telégrafo o internet. Sin embargo, no explican que esa prometedora analogía también anticipa una calamidad. Antes de cambiar el mundo para siempre, esos inventos provocaron burbujas que hicieron estallar el mercado por los aires. Prosperaron, pero no sin causar caos económico. Ahora, advierten cada vez más expertos, la industria tecnológica podría protagonizar la madre de todas las crisis, una nueva Gran Depresión.