Rodalies de Catalunya inicia este lunes su andadura oficial como la nueva empresa encargada de gestionar el servicio ferroviario de Rodalies y Regionales en Catalunya. La constitución de la compañía culmina más de dos años de negociaciones entre la Generalitat y el Ministerio de Transportes, y abre una nueva etapa para un servicio históricamente marcado por las incidencias y la complejidad competencial. El acto de puesta en marcha se escenificará en el Palau de la Generalitat, con la presencia del presidente catalán, Salvador Illa, y del ministro de Transportes, Óscar Puente. A partir de ahora, la nueva empresa asume la gestión directa de los trenes y del personal de conducción, y permitirá por primera vez que la Generalitat tenga voz directa en decisiones clave, como las frecuencias y el número de convoyes por línea. Rodalies de Catalunya es una empresa de capital mixto, participada en un 50,1% por Renfe Viajeros y en un 49,9% por la Generalitat. Aunque el acuerdo entre PSOE y ERC para la investidura de Pedro Sánchez apuntaba inicialmente a la salida de Renfe del servicio, la solución final mantiene a la operadora estatal como socio mayoritario. Esta continuidad se refleja también en el consejo de administración, formado por nueve miembros: cinco propuestos por la Generalitat y cuatro por Renfe. La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, presidirá el órgano y contará con voto de calidad. En marzo, Paneque ya defendió que la nueva estructura permitiría al Govern “tener la sartén por el mango” en la gestión del servicio. La empresa nace con un capital inicial de dos millones de euros, una cifra modesta para la dimensión del reto que afronta. Tras superar la oposición sindical, que llegó a materializarse en convocatorias de huelga, el principal desafío será mejorar un servicio convertido en símbolo de la falta de fiabilidad del transporte público en Catalunya. Entre enero y septiembre de este año se registraron más de 922 incidencias relevantes en Rodalies y Regionales, con más de 12.000 trenes afectados por retrasos y cerca de 3.000 servicios suprimidos. Los nuevos gestores confían en revertir esta situación con la llegada de trenes de nueva generación, fabricados en Santa Perpètua de Mogoda. Estas unidades, más modernas y de mayor capacidad, permitirán incrementar un 36% las plazas en Rodalies y un 17% en Regionales, según el Govern. La puesta en marcha de Rodalies de Catalunya representa un punto de inflexión en la gestión del servicio ferroviario catalán, pero no una solución inmediata a sus problemas estructurales. La nueva empresa dota a la Generalitat de mayor capacidad de decisión y abre la puerta a mejoras largamente esperadas, como la renovación del material rodante y una planificación más ajustada a las necesidades del territorio. Sin embargo, el peso mayoritario de Renfe, la limitada dotación inicial y la dependencia de Adif para las infraestructuras evidencian que el éxito del proyecto dependerá de la coordinación entre administraciones y de la rapidez con la que las promesas se traduzcan en mejoras tangibles para los usuarios. El reto, ahora, es convertir el cambio de modelo en un servicio fiable, puntual y digno.