Pedro Sánchez no ha cesado en su deseo de agotar la legislatura. Siempre que tuvo oportunidad registró su voluntad de expirar el límite legal antes de apretar el botón nuclear. En ciertos momentos, por no decir a menudo, suena algo utópico con todas las desavenencias que acumula sobre de la mesa. Pero Iván Redondo coincide en el diagnóstico y apunta al jueves 16 de septiembre de 2027 como posible fecha de las decimosextas elecciones generales de la historia democrática de nuestro país. Si ello se confirma, Sánchez sería el segundo presidente de Gobierno que más habrá permanecido en La Moncloa, solo por detrás de los 4.903 días de Felipe González. El 5 de febrero de este año superará a José Luis Rodríguez Zapatero y en mayo a José María Aznar. El que fuera director de Gabinete de la Presidencia del Gobierno se pregunta por el "hervidero" que supondría convocar unas generales una jornada después de la Diada de Catalunya en un contexto social impredecible y una coyuntura política, nacional e internacional, inimaginable. Explica Redondo en La Vanguardia que esta XV legislatura comenzó con la sesión constitutiva de las Cortes el 17 de agosto del 2023 y que, por lo tanto, su mandato expira cuatro años después: el 17 de agosto del 2027. Para entonces no solo conoceremos el estado de los gobiernos autonómicos que emanarán de este primer caucus electoral (Extremadura, Castilla y León, Aragón, Andalucía), sino quien ganará las elecciones presidenciales de Portugal, las posiciones en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos a dos años de una nueva campaña presidencial, el resultado de la izquierda en la Colombia de Gustavo Petro, el lugar que ocupará la "siempre inspiradora" Suecia o Lula da Silva en Brasil. Todo ello antes de que acabe el otoño de 2026. "16 de septiembre del 2027. ¿Cómo rugirá el Madrid DF?", reflexiona Redondo. Los comicios de la derecha quedarían tan lejanos de las generales que para entonces se hablará mucho del balance del primer año de esos gobiernos autonómicos PP-Vox que se van a formar tras los caucus. Este escenario es probable debido a los resultados extremeños y la tendencia nacional. Y Santiago Abascal "ya está siendo muy claro sobre las consecuencias del resultado del primer caucus: queremos la vicepresidencia extremeña y una presencia en el ejecutivo acorde a los votos." Aunque el objetivo del líder de la ultraderecha sea "ser presidente del gobierno, no vicepresidente de Feijóo", remarca Redondo. O lo que es lo mismo: convertirse en "el reemplazo de los autoritarios, no en el sorpassso a la derecha clásica". ¿Dónde estaría el mundo entonces? ? https://t.co/OsKgl4LXLu — Iván Redondo (@thewarroomblog) January 12, 2026 Este deseo de Abascal se apoya en la fallida estrategia del Partido Popular (PP) con unos caucus convocados en la práctica "para que le capture gobiernos uno tras otro". Entre tanto, llegaremos a un primer semestre de 2027 atravesado por las elecciones municipales y el resto de autonómicas en España y por la sucesión de Emmanuel Macron...