El Grupo Socialista en la Diputación de Toledo ha subrayado que la preocupación por el nuevo modelo del servicio de comidas a domicilio impulsado por el equipo de gobierno provincial ya no es una reivindicación exclusiva de ayuntamientos gobernados por el PSOE, sino que empieza a ser compartida también por municipios del Partido Popular, como ha quedado reflejado en el pleno municipal de Buenaventura celebrado el pasado 2 de enero. En dicha sesión, el Ayuntamiento de Buenaventura, gobernado por el PP, aprobó una moción para defender que el servicio se siga prestando tal y como se venía haciendo hasta ahora , una iniciativa que contó con el apoyo del Grupo Municipal Socialista, poniendo de manifiesto que la realidad de los pueblos está evidenciando las debilidades del modelo promovido desde la Diputación. Desde el Grupo Socialista recuerdan que llevan meses alertando de que el nuevo sistema traslada a los ayuntamientos una carga administrativa , técnica y económica difícilmente asumible, especialmente para los municipios pequeños, y que esta situación pone en riesgo la continuidad, el control y la calidad de un servicio esencial dirigido a personas mayores y dependientes. El propio Ayuntamiento de Buenaventura, en la moción aprobada, expone las dificultades reales para gestionar un servicio de esta complejidad y solicita que sea la Diputación quien mantenga su prestación, en coherencia con su función de asistencia a los municipios. Por este motivo, la portavoz del Grupo Socialista en la Diputación de Toledo, Tita García Élez, ha señalado que «cuando se analizan los condicionantes reales de los ayuntamientos, se llega a la conclusión de que el modelo que funcionaba era el anterior». En este sentido, ha subrayado que « el caso de Buenaventura demuestra que esta preocupación no entiende de siglas y que incluso gobiernos locales del Partido Popular están pidiendo mantener un sistema que garantizaba estabilidad, control y seguridad». De igual modo, García Élez ha remarcado que « no estamos ante un debate ideológico, sino ante una cuestión de gestión pública y de responsabilidad institucional », y ha advertido de que «fragmentar el servicio y trasladar la contratación a cada ayuntamiento supone introducir incertidumbre, riesgos jurídicos y una sobrecarga administrativa que muchos consistorios no pueden asumir». Por todo ello, el Grupo Socialista ha vuelto a insistir en que la Diputación de Toledo debe rectificar el rumbo, abrir un diálogo real con los ayuntamientos y mantener un modelo provincial que ya estaba funcionando, priorizando la protección de las personas usuarias y garantizando que ningún municipio se vea obligado a renunciar a este servicio por falta de medios.