Más de 3.000 viviendas de uso turístico (VUT) que operaban de manera ilegal en la Comunidad de Madrid se han dado de baja tras el plan de refuerzo y control de estos pisos que se puso en marcha hace un año y medio en la región. Así lo ha detallado este lunes el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, tras la presentación del estudio de Impacto Económico del Turismo sobre la Economía y el Empleo (Impactur), donde ha recordado que esta iniciativa «persigue su ilegalidad» . «Vamos a seguir trabajando en la ordenación del sector y pidiendo al Gobierno de España que complete su regulación para que desde todas las partes de la administración se pueda controlar este flujo, que no es malo de por sí, pero sí que hay que controlar su ilegalidad», ha subrayado. Los datos de la Comunidad de Madrid establecen que hay unas 11.000 viviendas turísticas. De Paco ha remarcado la coordinación con el Ayuntamiento de la capital y el Ejecutivo central con el objetivo de «que no exista ninguna vivienda de uso turístico ilegal en la región». Precisamente, el estudio elaborado por el Gobierno regional y la asociación Exceltur señala un fuerte aumento de la demanda y presión turística en la oferta residencial, especialmente en las viviendas turísticas, con un crecimiento del 85,5%. El vicepresidente ejecutivo de la entidad, Óscar Perelli, ha reclamado medidas para hacer frente a la «lacra» de los pisos turísticos ilegales. Ha recalcado que el sector es «partidario del equilibrio» entre hoteles y VUT. Critica que continúen prácticas de estas viviendas ilegales en los destinos turísticos españoles, entre los que también se encuentra Madrid, y señala que «es un reto de las administraciones públicas el poder resolverlo porque en base a ese equilibrio es como se construye un destino sostenible a largo plazo», ha apuntado.