Un estudio internacional, con liderazgo científico desde la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL), ha identificado que el perfeccionismo y la práctica deportiva de competición son dos de los factores más estrechamente relacionados con el riesgo de desarrollar adicción al ejercicio, una conducta que puede derivar en consecuencias negativas para la salud física, mental y social.