Tres de cada cuatro andaluces prefieren el efectivo sobre los métodos de pago digitales

El efectivo sigue manteniendo un papel relevante en la vida financiera de los andaluces pese al avance de los métodos de pago digitales y el crecimiento del uso del móvil como herramienta de pago. Según el IV Estudio «Percepción y hábitos de los españoles respecto al sector bancario» llevado a cabo por Nickel, el 79,2% de los andaluces utiliza efectivo cada semana, y un 50,7% declara usarlo a diario o casi a diario, una cifra que se mantiene estable respecto al año anterior. Esta tendencia se ve reforzada por el Estudio sobre los hábitos en el uso del efectivo del Banco de España, que sitúa el uso diario del efectivo en el 55% de la población y confirma que el 97% de los españoles lo emplea como medio de pago. El estudio de Nickel señala que más de la mitad de los andaluces ha tenido problemas para retirar o ingresar efectivo en el último año. Este dato, que alcanza el 57,8%, supone un aumento muy significativo frente a 2024, cuando apenas un 20,9% declaraba haber afrontado este tipo de dificultades. Asimismo, el 78,9% afirma que en su zona han cerrado cajeros u oficinas y un 15,5% reconoce que la sucursal más cercana se encuentra a más de cinco kilómetros o directamente no existe. El acceso al efectivo se ha convertido en una de las principales demandas de los ciudadanos: el 31,5% pide ampliar los puntos de acceso, mientras que un 27% reclama más alternativas para realizar ingresos y retiradas. En este contexto, Nerea Toña, CEO de Nickel en España, destaca que «muchas personas necesitan disponer de efectivo cerca de casa para gestionar su día a día, y la reducción de cajeros ha hecho todavía más evidente la importancia de contar con alternativas accesibles en comercios locales, donde puedan realizar sus operaciones de forma presencial y sencilla». El efectivo continúa siendo percibido como el medio de pago que ofrece mayor autonomía y control. Según el estudio de Nickel, un 63,7% considera que el efectivo es la opción más fiable para protegerse ante caídas del sistema, ciberataques o robos de datos , una percepción que refleja la necesidad de contar con un medio de pago que funcione incluso cuando lo digital falla. Las diferencias generacionales también ayudan a entender por qué el efectivo sigue siendo imprescindible para una parte muy amplia de la población andaluza. Entre las personas mayores de 65 años, el 45,5% utiliza efectivo a diario, cifra mucho mayor que la de los menores de 30 años (30%). Para los mayores, el efectivo está estrechamente vinculado al control del gasto, y ocho de cada diez lo consideran esencial para evitar gastos compulsivos (81,8%). Los jóvenes lo valoran especialmente por su protección frente a caídas del sistema o ciberataques (70%). Sin embargo, son ellos quienes declaran más dificultades para retirar o ingresar efectivo (60%, frente al 54,5% entre los mayores), reflejo de la desaparición de cajeros y oficinas en muchas zonas urbanas. Estas diferencias muestran que el efectivo cumple funciones distintas según la edad, pero sigue siendo una pieza clave para garantizar la inclusión financiera en todas las generaciones.